dissabte, 30 d’agost de 2014

Soley-Beltran, cuerpo de letras - publicat a Revista de Letras

SOLEY-BELTRAN, CUERPO DE LETRAS

Patrícia Soley-Beltran | Foto: Willy Villacorta / Estilismo: Laia Encinas / Maquillaje: Making Faces
Patrícia Soley-Beltran | Foto: Willy Villacorta / Estilismo: Laia Encinas / Maquillaje: Making Faces
Recién llegada del congreso de la International Association of Women Philosophers de este año celebrado en Alcalá de Henares, Patrícia Soley-Beltran (Investigadora independiente, licenciada en Historia Cultural por la Universidad de Aberdeen y doctora en Sociología del género por la Universidad de Edimburgo) nos habla sobre identidad, narración, lenguaje, Judith Butler y Mae West.
La InternationalAssociation of Women Philosophers lleva desde los años 70 trabajando para dar voz y fuerza a las mujeres filósofas de todo el mundo. Sin embargo, usted no es filósofa, ¿cómo llegó al congreso?De hecho, ya había participado en el congreso que celebraron en Barcelona. En esta ocasión, mi ponencia Divine Icons of Desire: Spiritual Rhetoric in Fashionable Body Cults había sido aceptada, pero yo estaba dudando en ir. Entonces mi amiga Judith Butler envió un correo a Stella Villarmea, organizadora del congreso, pidiendo que me invitaran a la cena “VIP”. Stella también es amiga pero Judith no lo sabía, y me hicieron sentir querida y valorada. Disfruté muchísimo escuchando las ponencias.
¿Una cena “VIP” de filósofas?VIP no en el sentido más común y frecuente de la palabra, es decir, personas importantes normalmente por tener mayor poder adquisitivo o un estatus social más elevado, sino en el sentido de gente importante dentro del mundo de la filosofía. No se trata de hacer distinciones para hacer sentir mal a nadie, como ocurre con las jerarquías fashion. Precisamente, estas filósofas entienden la filosofía de un modo muy distinto al concepto clásico. Intentan responder las preguntas de la filosofía también desde las ciencias sociales y los estudios culturales. Se ensayan nuevos modos de pensar y de hacer. Es una perspectiva muy interdisciplinar. Por eso tiene cabida en este congreso de filosofía una investigadora académica interdisciplinaria como yo que, en esta ocasión, aunaba la reflexión de Walter Benjamin sobre el capitalismo como religión, con mi interpretación del glamour de la moda y la publicidad como su liturgia.
Una conexión atrevida.Quizás pueda parecer que estos dos ámbitos, moda y filosofía, sean disociados, pero no es así. Se trata de nuestra percepción, del poder de la imagen… de hecho uno de los temas de mis estudios. La cuestión es que fui a la cena, presenté mi ponencia y, después de haber pasado una época de trabajo personal y recluso, recordé lo maravilloso que es estar en el mundo, y pensar, y compartir, y hablar, y beber vino, fumar puritos…
(seguir llegint l'entrevista a Revista de Letras)

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